Vélez le ganó 1 a 0 a River Plate en Liniers en la ida de octavos de final de la Copa Libertadores

Vélez le ganó 1 a 0 a River Plate en Liniers en la ida de octavos de final de la Copa Libertadores

29/06/2022 Desactivado Por guemes

Lucas Janson, de penal, convirtió el único gol del partido para el local, que maniató con su presión al Millonario y generó situaciones como para llevarse una ventaja más amplia a la revancha en Núñez

Lucas Janson y su festejo . Foto: Sergio Peralta.

River Plate no pudo con Vélez en el duelo de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores: los de Liniers se impusieron 1-0 como locales gracias al gol de penal de Lucas Janson. A partir de la intensidad y concentración a lo largo de los 90 minutos, el dueño de casa redujo al Millonario a una discreta expresión, al punto que en el segundo tiempo mereció ampliar la diferencia para llegar más tranquilo a la revancha en el Monumental.

Paradella intenta eludir su marca. Foto: Sergio Peralta.

El Fortín salió determinado a hostigar a su rival. Con presión extendida, asfixiando a los posibles receptores y cuatro hombres de características ofensivas, como Pratto, Bou, Janson y Orellano. Así y todo, la Banda consiguió un par de salidas limpias desde el fondo y, cuando su juego fluyó, llegó dos veces. Primero a los 6 minutos, cuando Enzo Fernández remató por encima del travesaño. Luego a los 8′, cuando el tiro de Julián Álvarez fue contenido por Hoyos.

Barco ante la marca de la defensa velezana. Foto: Sergio Peralta.

Pero la visita nunca dejó de estar incómoda ante la energía para obstruir evidenciada por la V azulada. De hecho, Armani empezó a sacar en largo ante las dificultades evidenciadas. Y a los 13 minutos Héctor David Martínez falló dos veces y la acción finalizó en penal. Primero, el central erró un pase que propició la réplica adversaria. Luego, intentó rechazar con Janson encima y le terminó cometiendo infracción. El propio ex Tigre no perdonó: 1-0.

El duelo ofreció ritmo intenso entre un River que encontró caminos cuando halló libre a Enzo Fernández (buena habilitación a Romero a los 31, pero entre Gómez y Hoyos lo neutralizaron) y un Vélez que no aflojó un ápice, y cuando recuperó alto, supo cómo tomar mal parado a su rival en ese 4 versus 4 en campo millonario que por momentos se produjo a partir de su planteo.

Los dirigidos por Gallardo concluyeron con mejor imagen, en parte porque consiguieron apropiarse de la pelota, y también porque Vélez bajó un cambio y vio cómo algunos de sus hombres comenzaron a llegar tarde a la pelota. El caso emblemático: Valentín Gómez, quien terminó amonestado y merodeando la roja. River pudo empatar a los 38, cuando Paradela aprovechó un choque entre dos jugadores locales, encaró hacia el área y cedió para Álvarez, que le dio dirección al remate, pero no potencia, y terminó en los guantes del portero.

Rodrigo Alliendro y su debut accidentado. Foto: Sergio Peralta.

Prueba del disconformismo de Gallardo: hizo entrar a Aliendro (una práctica) y Beltrán (recién regresado). Pero ni así encontró los caminos para un River desconocido. La mejor noticia para el Millonario fue el resultado, que dejó la serie abierta. Vélez seguramente se marchó conforme por el rendimiento, pero con la sensación de que dejó respirando a un titán que conoce de sobra estas batallas. Pero Gallardo sabe que la cercanía del resultado es poco para la dimensión de su era. Y que deberá pulir su pizarrón para exhibir una fisonomía totalmente diferente para no ver concluida muy tempranamente la aventura de la Banda en la Copa Libertadores.