El Millonario, con un equipo completamente alternativo, encontró el 1-1 en tiempo de descuento en el Monumental.

El partido se consumía y River perdía. Pero, este equipo de Eduardo Coudet siempre tiene algo más. Está de racha. Y en tiempo de descuento consiguió el empate 1-1 ante Bragantino y salvó el invicto en la Copa Sudamericana, en la que sigue siendo líder del Grupo H y apenas le falta un punto (o que Carabobo no le gana Blooming este jueves) para asegurarse el primer puesto y la clasificación a los octavos de final.

Juanfer Quintero se encendió en los últimos minutos y frotó su botín zurdo para sacar un fuerte remate de afuera del área que el arquero Cleixton no pudo retener y ahí apareció el chico Lautaro Pereyra, atento y veloz para capturar el rebote y mandar la pelota a la red. Otra vez, un pibe de las Inferiores rescata a River.
La cabeza estaba puesta en la final del torneo local con Belgrano en Córdoba. Y tanto al inicio como al final del duelo con Bragantino, los hinchas lo hicieron saber. “El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”, se entonó con fuerza en Núñez.

Si River hubiese podido borrar del calendario este partido o pasarlo para más adelante lo hubiera hecho. Es que le quedó incómodo, a pocos días de la definición del Apertura. Pero, ya se sabía de antemano cuando se conocieron los calendarios a principios de año.
El tema es que River llegó a esta última semana de competencia del semestre con lo justo desde lo físico. Tiene a cuatro jugadores lesionados, tres de ellos titulares. Son Gonzalo Montiel, Aníbal Moreno, Sebastián Driussi y Matías Viña. Aunque el uruguayo había reemplazado en el duelo con Rosario Central a Marcos, otro que está entre algodones.

Entonces, el Chacho Coudet no podía arriesgar demasiado. De hecho, concentró a 20 jugadores y contó con 9 suplentes anoche en el Monumental. Así y todo se la rebuscó para poner un equipo presentable, entre habituales suplentes y un par de juveniles. Tampoco tuvo a Santiago Beltrán, suspendido por la expulsión con Carabobo. Lo reemplazó Franco Armani, quien volvió a atajar y fue una de las pocas cuestiones a destacar de la noche para River.
El campeón del mundo no pudo evitar el gol de Alix Vinicius, quien entró por el segundo palo, le ganó en el salto a Paulo Díaz y cabeceó tras un gran centro de Isidro Pitta, pero luego fue clave en la segunda parte. Iban 35 minutos del primer tiempo cuando la visita se puso en ventaja, en la primera acción de riesgo del partido.

Se notaba que River estaba con la cabeza en otra cosa, pero igualmente hay jugadores que tenían una oportunidad para demostrar y volvieron a dejar pasar el tren, como Paulo Díaz, Castaño y Galoppo, tres apuntados por el público riverplatense desde hace rato.
Tras el gol de Bragantino, River, igualmente intentó reaccionar y Maxi Salas tuvo el empate pero su cabezazo, desde una buena posición, se fue desviado. Y para el segundo tiempo, Coudet movió el banco e hizo cambios en la mitad de la cancha pero River tampoco encontró juego con los ingresos de Pereyra y Lencina y las salidas de Meza y Subiabre. Y encima dejó muchos espacios que Bragantino aprovechó para contragolpear. El tucumano José Herrera voló por el sector derecho pero el equipo brasileño no terminó bien las jugadas.
