El capitán xeneize está feliz con su regreso y banca a Ubeda; “Volví al club de mis amores y lo estoy disfrutando”

El universo de Leandro Paredes cambió en un puñado de meses. Después de 12 años en Europa y una vida familiar junto a Camila Galante y sus hijos Victoria (11) y Giovanni (8), en marzo se sumó Lautaro (siete meses). Y en el medio de ese rocanrol que implica en cualquier hogar volver a cambiar pañales, el mediocampista tomó una decisión que venía macerando desde hace tiempo: volver a Boca, en plena vigencia.
Así se llegó a esta actualidad en la que todo fluye como hacía tiempo que no sucedía en el club azul y oro, en el final de un año agitado que arrancó con caras largas y frustraciones y se acerca al epílogo con sonrisas, distensión y entusiasmo

– El primer objetivo era clasificar a la Libertadores. Lo hicimos de la mejor manera y contra River, que aún le da un gustito más lindo todavía. Pero los objetivos siguen muy claros; tenemos que pensar en el partido que viene, que será seguramente muy importante.

– Con mucha tranquilidad. Yo soy de los que piensan que, si las cosas tienen que pasar, van a pasar. Soy consciente de eso. La idea inicial era volver en enero pasado, pero con el embarazo avanzado no se pudo. De hecho, queríamos que Lautaro naciera acá, pero finalmente nació en Roma. Pasó así y estoy feliz, y ojalá pueda seguir haciéndolo de esta manera.