Al menos ciento veinte personas murieron y medio centenar mas fueron detenidas este martes en medio de una gran operación policial contra el Comando Vermelho, una de las más poderosas bandas del crimen organizado de Río de Janeiro.

ÍO DE JANEIRO.- Luego de la mayor operación policial en la historia de Río de Janeiro contra el grupo narco Comando Vermelho (CV), que dejó al menos 132 muertos según la Defensoría pública —aunque la cifra oficial aún se mantiene en 119—, los vecinos de la favela de Penha trasladaron durante la madrugada unos 56 cuerpos hasta una plaza del barrio para intentar identificarlos.
De acuerdo a informes citados por el medio brasilero O Globo, los cuerpos fueron extraídos de la zona de Vacaria, en la Serra da Misericórdia, donde se registraron los enfrentamientos más violentos entre la Policía y los narcotraficantes.

A las 3 de la mañana de este miércoles, los vecinos comenzaron a llevar a los muertos a plaza São Lucas, en la avenida José Rucas, centro de esa favela ubicada en la zona norte de Río de Janeiro. Así, se armó una fila de más de 50 cadáveres, que fueron previamente transportados en la parte trasera de camionetas.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está “horrorizado” por el número de muertos que dejó el martes la operación antinarco, dijo el miércoles su ministro de Justicia.
“El presidente quedó horrorizado con el número” de víctimas “fatales”, dijo a la prensa Ricardo Lewandowski.

La gente se concentró alrededor de los muertos en la plaza en un profundo silencio. Algunas personas levantaron los plásticos y las telas que cubrían los cuerpos para identificar a sus familiares o amigos.
En otra de las fotos tomadas en la plaza se podía ver a los cuerpos alineados, en ropa interior, mientras los ciudadanos se amontonaban alrededor para mirarlos y llorarlo.
Durante la mañana, en tanto, se desplegó un operativo de Bomberos en el lugar para retirar los cadáveres.
Son decenas las personas que observaron la escena y señalaron los cuerpos, mientras otras se secaban las lágrimas. “¿Cómo pudo destruir tantas familias, tantas vidas, y salirse con la suya?”, dijo una mujer mientras acariciaba el rostro de su hijo fallecido.